El Rinoceronte Enamorado festeja sus 17 años de trayectoria con su montaje número treinta.
Juguete Teatral a partir de Háblame como la lluvia y Déjame escuchar…de Tennessee Williams
Que manera de festejar tan singular la de Los Rinos. Con una puesta en escena agresiva, salvaje, llena de nostalgia que te atrapa desde el momento que estás esperando para entrar a “La Caja Escénica”. El viento comienza a correr entre los pacientes espectadores junto con el aproximar de las nubes. El aire no tarda en oler reconfortante y justo antes de que voltees tu mirada hacia el cielo una gota de lluvia estremece tu piel arrancándote una sonrisa de tu estatismo y seriedad. Una gota, dos, muchas y han llamado a entrar a “La Caja Escénica” Afuera llueve, adentro también. Una joven mira con angustia por la ventana. ¿Qué ocurre? aun no lo sabes pero comienzas a sentirte inquieto. Quisieras ayudarla, pero, estás en un teatro, estás en una obra, eres espectador, así tienen que ocurrir las cosas, entonces, sólo te sientas al fondo de tu asiento y esperas que algo cambie, que su pesar pronto desaparezca con la lluvia.







